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La falacia de los subsidios y el inmigrante

subsidio e inmigrantes

 

Desde que los cuervos graznan y las ovejas balan algunos siguen repitiendo cacareando cual loros sobre hombro de pirata que la población inmigrante de un territorio acaba por acaparar los subsidios. Da igual el país del que se trate, siempre habrá una parte de la población que repetirá este mantra para justificar todos sus males. Y es curioso, porque aunque muchas veces los males -y los malos- provengan de la misma nacionalidad de uno, y sean estos quienes hayan gestionado mal los presupuestos, previsto mal las políticas de empleo y en según qué países directamente incluso robado con las manos llenas, la culpa siempre será del inmigrante.

En Grecia, Amanecer Dorado ha apaleado a varios inmigrantes por el simple hecho de serlo -o más que ser, verse obligados a-, sin obviamente preguntar si estaban trabajando o no. Porque claro, imagínense ustedes la cómica situación de ese inmigrante cuyo destino dependiera de una respuesta que agradara a su acosador. Por un lado, si negara estar trabajando sería tachado de parásito social “roba subvenciones” y apaleado. Pero es que por otro, afirmar lo contrario le supondría ser calificado de “roba trabajos” y por supuesto también apaleado. Curiosa paradoja esa en la que respondas lo que respondas siempre serás un ladrón y además serás apaleado. Y un ejemplo perfecto de lo que pueda significar un prejuicio.

Tampoco pretendo caer en el buenismo fácil de “¡oh, qué buenos son todos los inmigrantes!”, porque precisamente estaría recurriendo al recurso que estoy criticando: la generalización. Y es que pocas veces he visto algo tan ridículo para formar una opinión, una idea o una argumentación que la generalización. ¡Y como nos gusta generalizar! Por supuesto que habrá inmigrantes que migran al calor de la subvención, pero los datos estadísticos reales, los que describen la realidad tal cual es, son muy diferentes a los que nos gustaría que fueran. Se diferencian en que los primeros se forman mediante datos, los segundos mediante deseos. Y como cualquiera podrá entender, los deseos no pintan nada en las estadísticas sobre la realidad de las cosas. Ni lo que nos dijo la vecina que leyó en vaya usted a saber dónde tiene por qué ser verdad.

Aquí siempre hubo también otro punto clave: los inmigrantes son una población mucho menor que los oriundos de un territorio. ¿A quién podría importarle eso? Efectivamente: a los señores políticos. ¿Por qué? Sencillamente porque los inmigrantes no son un número de votos a tener en cuenta para ganar unas elecciones. Algunos ni siquiera votan, así que si uno sabe contar es fácil entender esa parte y por qué algunos la usan como recurso electoral.

Hay un caso curioso actualmente y son las crecientes noticias que llegan desde Reino Unido en este sentido de relacionar la inmigración con el acaparamiento de los subsidios. Y es que parece ser que el UKip, entre cuyos propósitos están el frenar la inmigración y salir de la Unión Europea, va ganando terreno entre los británicos. Algo me dice que esto debe de tener algo que ver con lo que escribí arriba…

El caso es que en 2010 se hizo un estudio muy interesante sobre esta cuestión. Allá por 2004, de la misma forma que ha sucedido hace poco con Bulgaria y Rumanía, 8 nuevos países se incorporaron a la Unión. Entre ellos estaba Polonia, cuyos inmigrantes son muy numerosos en Reino Unido, como cualquiera que viva allí sabe de primera mano. También se agregaron Estonia, República Checa, Hungría, Letonia, Lituania, Eslovenia o Eslovaquia. ¿Qué es lo que pasó por aquel entonces con los inmigrantes y los subsidios? Echemos un vistazo a una de las tablas de la investigación realizada por la University College of London.

 

falacia subsidios

 

Como puede apreciarse claramente, la tasa de empleo fue mayor entre los inmigrantes que entre los británicos y los subsidios fueron mucho más utilizados por éstos que por aquéllos. De hecho, entre las conclusiones del estudio podemos destacar las siguientes (pag. 29 y 30):

 

Nuestros hallazgos sugieren que los inmigrantes de esos 8 países tienen un alto nivel de formación: alrededor del 35% tienen formación superior (por un 17% de los nativos británicos) y solo el 11% abandonaron los estudios antes de los 17 años (por un 56% de los nativos). A pesar de esto, los inmigrantes reciben salarios mucho más bajos, particularmente en el periodo inicial al llegar a UK.  Los inmigrantes tienden también a participar más en el mercado laboral y tienen mejores tasas de empleo que los nativos. El perfil del inmigrante es un joven, altamente preparado, que entra a UK principalmente para trabajar, con subsecuentes contribuciones positivas netas para el sistema de impuestos. Sobre todo, nuestro estudio muestra que las ayudas del gobierno recibidas por los inmigrantes son substancialmente menores que su participación en el grupo de población, por lo que en el balance final los inmigrantes han hecho una contribución significativa al sistema fiscal británico. Desde un punto de vista fiscal, los inmigrantes de estos 8 países, no han sido para nada un lastre para el sistema de bienestar, sino que en realidad han fortalecido la posición económica.

 

Sería importante preguntarse cuántas personas se leerán este tipo de estudios antes de decir todo tipo de ocurrencias. Quizás ahí esté lo trascendental del asunto, más incluso que en quién acapara los subsidios… Mientras tanto, es altamente probable que en algunos países  los políticos corruptos se estén riendo a carcajada limpia sobre estos asuntos mientras unos y otros pierden el tiempo echándose los subsidios a la cabeza.

¿Alguien había pensado que tal vez, sólo tal vez, la corrupción sea mas dañina para un sistema que la inmigración?

 

 

 

 

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About Kevin Carter

Hasta hace poco periodista en un pequeño diario. Actualmente investigando la historia que puedes leer en PLANCTON. No creo en las ideologías, sólo en los criterios. No tengo amigos porque soy demasiado independiente. Debe ser que en la otra vida fui un gato. Pobre, pero honrado.

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